Seguridad alimentaria de los plásticos reciclados y los materiales alternativos

Según un nuevo informe de la FAO, el uso creciente de plástico reciclado en los envases de alimentos y otros materiales en contacto con alimentos ofrece claros beneficios ambientales, pero también suscita incertidumbres en relación con la inocuidad de las sustancias químicas, lo que subraya la necesidad de examinar las normas armonizadas a escala mundial.

Los materiales en contacto con alimentos son fundamentales para la reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos, ya que permiten prolongar su vida útil y proteger su calidad. Con ello, se consigue mejorar la eficiencia de los sistemas agroalimentarios, contribuyendo a una mayor seguridad alimentaria y mejor nutrición.

Sin embargo, el uso generalizado de materiales a base de plástico; que persisten durante mucho tiempo en el medio ambiente; está generando un problema mundial de residuos plásticos, lo que está propiciando una transición gradual hacia los plásticos reciclados.

Actualmente, a nivel mundial, se reciclan menos del 10 % de los residuos plásticos generados. Es previsible que las políticas de sostenibilidad propicien un aumento del uso plástico reciclado alimentario, lo que plantea incertidumbres sobre la inocuidad de las sustancias químicas presentes en estos plásticos.

Principales conclusiones

  • Materias primas procedentes de origen biológico: Los plaguicidas, las toxinas o los alérgenos pueden estar presentes en los materiales finales y migrar a los alimentos. Se estima necesario implementar procedimientos de limpieza y eliminación eficaz de sustancias químicas en la fase de reciclaje.
  • Sustancias añadidas intencionadamente: Existen incertidumbres relacionadas con las sustancias que se añaden con el objetivo de mejorar el rendimiento de los materiales, como por ejemplo los nanomateriales. El control de los plásticos no alimentarios en los materiales finales destinados a estar en contacto con alimentos es fundamental para evitar riesgos de migración de compuestos químicos. Se identifica como necesaria una separación específica de polímeros con destino alimentario en los procesos de reciclaje.
  • Sustancias no añadidas intencionadamente: Falta información toxicológica sobre estas sustancias presentes en los materiales reciclados en contacto con alimentos. Es necesaria una mayor información de estas estructuras químicas que pueden migrar a los alimentos.
  • Micro y nanoplásticos: La ausencia de métodos de medición ha impedido hasta el momento que los organismos reguladores determinen un riesgo claro para la salud humana. Es preciso contar con métodos analíticos validados para su detección e identificación.
  • Inventario de o lista blanca de productos químicos aprobados: Un inventario o lista categorizado por tipos de productos (códigos de resinas), apoyarían un reconocimiento internacional de los productos químicos que se utilizan en materiales en contacto con alimentos. Estos estarían sometidos a una evaluación de seguridad.
  • Armonización mundial de los marcos normativos: Ayudaría a la realización de evaluaciones de riesgos sólidas y con base científica, encaminadas a garantizar la producción y el uso inocuos de los materiales reciclados en contacto con alimentos.

Finalmente, se considera que las conclusiones de este informe pueden servir de base para los futuros debates de la Comisión del Codex Alimentarius, con el objetivo de garantizar la producción de materiales reciclados inocuos, que redundará en una mayor seguridad alimentaria y reducción del uso de plásticos.

Actualizado el 28/05/2026

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