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Fuente:
AESAN
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El Comité Científico de la AESAN ha publicado un dictamen científico en el cual describe dos patologías relacionadas con la ingesta de fructosa presente en los alimentos, la intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF) y la intolerancia intestinal de fructosa.
El etiquetado adecuado de los alimentos, la educación, la orientación dietética y la investigación son esenciales para mejorar la salud y el bienestar de las personas consumidoras con IHF o con malabsorción de fructosa.
Tipos de intolerancias
- La intolerancia Hereditaria a la Fructosa (IHF) es una enfermedad genética poco frecuente causada por el déficit de la enzima aldolasa B, que provoca acumulación de fructosa-1-fosfato en órganos como el hígado y los riñones. Esto puede dar lugar a síntomas graves como hipoglucemia, vómitos, daño hepático y renal, y retraso del crecimiento.
- La malabsorción o intolerancia intestinal de fructosa es un trastorno más frecuente y menos grave, que se produce cuando la fructosa no se absorbe correctamente en el intestino delgado. Como consecuencia, pasa al colon donde es fermentada por bacterias, generando síntomas digestivos como gases, distensión abdominal y diarrea.
Alimentos implicados
Se trata de patologías en las que se ven comprometidos el metabolismo y la absorción de la fructosa, azúcar presente en frutas, hortalizas y miel, en la sacarosa o azúcar de mesa y en alimentos procesados que contienen edulcorantes con fructosa, como, por ejemplo, el sorbitol, el maltitol o el jarabe de glucosa, empleados en la industria alimentaria por sus propiedades edulcorantes.
Conclusiones
- Diferenciación esencial: Es clave distinguir entre IHF (grave, genética) y malabsorción (más común y menos severa), ya que su abordaje clínico y dietético es completamente diferente.
- Importancia del diagnóstico precoz (especialmente en IHF): La detección temprana evita complicaciones graves en la salud de las personas consumidoras.
- Educación y concienciación dirigidas a las personas consumidoras, al profesional sanitario y a la industria alimentaria sobre los riesgos para la salud de estas patologías;
- Información adecuada en el etiquetado: Se resalta la importancia del etiquetado adecuado y del conocimiento del contenido en fructosa y derivados (incluidos aditivos o excipientes) que permita, a las personas afectadas por estas intolerancias, elegir los alimentos de una manera segura.
- Tratamiento basado en la dieta:
- En IHF: exclusión estricta y permanente de fructosa, sacarosa y sorbitol.
- En malabsorción: restricción individualizada según tolerancia.
- Necesidad de investigación que permita comprender los mecanismos y el tratamiento de estas dos afecciones.
- Necesidad de evidencia científica suficiente respecto a los niveles de ingesta de fructosa que resultan seguros para las personas con IHF o con malabsorción de fructosa.
- Técnicas analíticas robustas, que deben estar acreditadas conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17025:2017 para su aplicación a distintos tipos de alimentos y ser de uso generalizable por los laboratorios que prestan servicio a la producción y al control oficial de alimentos.
Actualizado el 20/05/2026
