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Fuente:
FAO

Este informe muestra el estado de la suficiencia alimentaria y la nutrición mundial, mediante indicadores clave, según los últimos datos disponibles.
Principales hallazgos
Tendencias del hambre y la inseguridad alimentaria
- El hambre mundial ha disminuido ligeramente: del 8,7 % en 2022 al 8,2 % en 2024. Aun así, entre 638 y 720 millones de personas padecieron hambre en 2024.
- África sigue siendo la región más afectada (20,2 % de su población).
- La inseguridad alimentaria moderada o grave afecta al 28 % de la población mundial (2.300 millones de personas), con mayor prevalencia en zonas rurales y entre mujeres.

Costo y asequibilidad de una dieta saludable
- El costo medio mundial de una dieta saludable subió a 4,46 USD PPA (paridad de poder adquisitivo) diarios en 2024.
- A pesar del aumento de precios, el número de personas que no pueden permitirse una dieta saludable bajó de 2.760 millones (2019) a 2.600 millones (2024).
- En África, sin embargo, esta cifra aumentó a más de 1.000 millones de personas.
Estado de la nutrición
- Avances en la reducción del retraso del crecimiento infantil (del 26,4 % en 2012 al 23,2 % en 2024).
- Aumentó la lactancia materna exclusiva (del 37 % en 2012 al 47,8 % en 2023).
- La obesidad en adultos también aumentó (del 12,1 % en 2012 al 15,8 % en 2022).
- Sólo un tercio de los niños y dos tercios de las mujeres alcanzan una diversidad alimentaria mínima.
Impacto de la inflación alimentaria
- Desde 2020, la inflación de los precios de los alimentos ha superado a la inflación general, alcanzando un pico del 13,6 % en enero de 2023.
- Los países de ingresos bajos han sufrido especialmente, con una inflación alimentaria de hasta el 30 %.
- La inflación ha reducido el poder adquisitivo y ha afectado negativamente a la seguridad alimentaria y la nutrición, especialmente en contextos de desigualdad estructural y de género.
5 acciones propuestas para hacer frente a esta inflación
- Proteger a las poblaciones vulnerables con respuestas fiscales bien formuladas.
- Armonizar las políticas fiscales y monetarias para estabilizar los mercados.
- Dar prioridad a medidas estructurales y relacionadas con el comercio para lograr efectos duraderos.
- Fortalecer la circulación de datos e información e invertir en ella.
- Invertir en sistemas agroalimentarios resilientes.
Conclusiones
Aunque hay suficiente producción mundial de alimentos, millones de personas siguen pasando hambre o están malnutridas por falta de acceso o asequibilidad.
Figura. Metas Nutricionales Mundiales para 2030

La inflación alimentaria amenaza el cumplimiento del ODS 2 y de toda la Agenda 2030.
Actualizado el 12/03/2026
