Bacillus

Bacillus

Resumen

Bacillus es un género de bacterias ubicuas productoras de esporas y formadoras de toxinas, que pueden producir toxinfección a las personas a través del consumo de alimentos contaminados por falta de higiene e inadecuadas prácticas de conservación.

La especie más importante asociada al consumo de alimentos contaminados y mayormente causante de toxiinfecciones alimentarias es Bacillus cereus. Los brotes de B. cereus se han asociado a platos preparados listo para su consumo (de carne, pescado, vegetales, con arroz y pasta), así como salsas, cremas, sopas, postres lácteos, etc.

B.cereus puede generar 2 tipos de toxinas en condiciones óptimas de crecimiento: la enterotoxina termólabil, que produce cuadro de gastroenteritis leve, y la toxina cereulida termoestable, que una vez formadas en el alimento es muy difícil de eliminar y puede generar complicaciones en grupos de riesgo (población infantil, personas mayores y con el sistema inmunitario débil).

Debido a que muchos brotes de intoxicación de enterotoxinas se producen en el hogar por una inadecuada conservación de los alimentos consumidos crudos o por platos preparados ya cocinados, es recomendable seguir unas buenas prácticas de higiene en la preparación y conservación de dichos alimentos.

Además, se pueden producir brotes de intoxicación cereulida en preparados de fórmulas infantiles para lactantes, por lo que es recomendable seguir las instrucciones adecuadas para su preparación.

1. ¿Qué es?

Bacillus cereus es un grupo de bacterias aerobias patógenas ubicuas en el medio ambiente, presentes habitualmente en el suelo, polvo, agua y vegetación, por lo que puede encontrarse habitualmente en una gran variedad de materias primas y alimentos de origen agrícola y ganadero: cereales, especias, hierbas aromáticas, hortalizas, frutas, leche, carne, etc.

B. cereus integra ocho especies reconocidas formalmente: B. cereus sensu stricto, B. anthracis, B. thuringiensis, B. weihenstephanensis, B. mycoides, B. pseudomycoides, B. cytotoxicus y B. toyonensis. Las 2 especies mayormente responsable de las toxiinfecciones alimentarias son B. cereus sensu stricto y B. thuringiensis.

B. cereus crece en un rango de temperatura de 4º C a 55 º C, y de pH de 4,3 a 9,3, aunque el crecimiento óptimo ocurre dentro del rango de temperaturas entre los 30º y los 40º C y a pH por encima de 4,9.

Las concentraciones de B. cereus presentes generalmente en los alimentos son bajas, aunque la multiplicación de estas bacterias en el alimento preparado puede dar lugar a una dosis infectiva de 105 células/gr alimento, produciendo toxiinfecciones en las personas.

Por otro lado, la capacidad de germinación de esporas hace a esta bacteria muy resistente, lo que le permite crecer y multiplicarse en ambientes húmedos, ácidos y a altas concentraciones de sal, así como en condiciones de refrigeración. Es importante destacar que un número bajo de esporas puede desencadenar la toxiinfección.

La generación de toxinas se produce a temperaturas entre 24 y 37ºC, aunque en ausencia de oxígeno o por debajo de 10 °C no pueden producirse. Existen 2 tipos de toxinas que producen B. cereus:

  • Toxina emética o cereulida producida por B. cereus . Es muy estable en un amplio pH (2-11) y temperatura (estable a 121ºC durante 30 minutos y a 4ºC durante 60 días). Una vez formada en el alimento, no se inactiva.
  • Enterotoxinas diarreicas producidas por B. cereus y B. thuringiensis. Se producen en el intestino humano por la proliferación de esporas en contacto directo con las células del epitelio intestinal. A diferencia de la toxina emética, las enterotoxinas son termolábiles y se inactivan con tratamientos térmicos adecuados.

2. Transmisión

La bacteria B. cereus se puede transmitir a las personas por varias vías:

 

Alimento – Persona

por consumo de alimentos contaminados
con la bacteria B. cereus, sus esporas y/o toxinas

 

Animal – Persona

por contaminación cruzada en las fases posteriores de transformación de los alimentos, y en la preparación y cocinado de los alimentos en el hogar

agua

 

Persona – Alimento

por contaminación de alimentos por personas manipuladoras portadoras de B. cereus

3. Efectos en la salud humana

B. cereus provoca dos tipos de toxiinfecciones alimentarias en las personas:

  • Intoxicación emética debida a la ingesta de la toxina cereulida formada en el alimento, caracterizada por náuseas y vómitos, y dolor de estómago repentinos entre 30 minutos y seis horas después de la ingesta del alimento contaminado, continuando con un cuadro gastrointestinal con diarrea que puede desencadenar varias complicaciones.
  • Toxiinfección gastrointestinal debida a la ingesta de células y esporas de B. cereus que producen enterotoxinas diarreicas en el intestino delgado, caracterizada por diarrea y dolores abdominales, síntomas que suceden entre 6 y 15 horas de la ingesta del alimento contaminado.

Grupos de alto riesgo

Los síntomas gastrointestinales unido a la toxicidad de las propias toxinas, hace que sea de especial importancia en personas con el sistema inmunitario débil (bebés y población infantil menor de 5 años, personas mayores de 60 años, enfermas de cáncer, diabéticas, portadoras del VIH, pacientes tratados con corticoesteroides, etc.) a los cuales les pueden desencadenar problemas más graves como insuficiencia hepática (por la toxina emética) o enteritis necrótica (por las enterotoxinas).

Pacientes inmunodeprimidos

>65 años

< 5 años

En bebés, puede alterar el equilibrio de sales del cuerpo y causar deshidratación. Los posibles efectos negativos sobre la salud son de leves a moderados y dependen de la edad del bebé, siendo los neonatos y los lactantes menores de seis meses más propensos a sufrir complicaciones graves.

INCIDENCIA POR INTOXICACIÓN DE B. CEREUS

En Europa, los casos han llegado a triplicarse en el último periodo 2020-2025.

En 2024, B. cereus es el tercer agente patógeno con mayor número de brotes y casos en la categoría de alimentos de origen no animal y alimentos mixtos después de Salmonella spp, y Norovirus/C. perfringens.

BROTES ALIMENTARIOS

EFSA-One Health Zoonoses report 2025 (FBO dashboard)

UE: 129 brotes de intoxicaciones por ambas toxinas en 11 países con 3347 casos (1,53 casos/100.000 hab). 49 hospitalizaciones (1,5%) y 9 fallecimientos (0,26%).

España 18 brotes con 271 casos (8% casos de EU)

Alimentos implicados: alimentos mixtos, alimentos de origen no animal y productos cárnicos.

4. Exposición alimentaria

Los alimentos de mayor riesgo de contaminación con B. cereus son:

Alimentos preparados listos para su consumo

elaborados con carnes, pescados, vegetales, arroz, pasta (albóndigas, estofados, puddings, ensaladas, paellas, etc)

Cremas, sopas, leche y derivados lácteos (queso, natillas, flanes, etc.)

leche en polvo

Alimentos infantiles


Leche en polvo y cereales

Especias e hierbas aromáticas

Harinas de insectos *

* El aumento en los últimos años de la producción y uso de harinas de insectos para su incorporación a alimentos hace necesario evaluar el riesgo de contaminación por B.cereus. Diferentes estudios han evidenciado su presencia en distintos tipos de harinas procedentes de insectos y recomiendan que se aplique un tratamiento adecuado de descontaminación (por calor u otra tecnología) para garantizar la inocuidad de harinas de insecto antes de su incorporación a alimentos para consumo humano (AESAN, 2022).

5. Evaluación del Riesgo

La EFSA ha realizado una Evaluación rápida del riesgo sobre la dosis de referencia Aguda de la toxina cereulida en lactantes (EFSA, 2026)

Estimación de la Dosis de Referencia Aguda (ARfD)

ARfD para la cereulida en lactantes *

0,014 μg/kg peso corporal y día

*  La ARfD se ha calculado mediante modelos de dosis de referencia, al que se le ha añadido un factor de seguridad adicional de 3 para tener en cuenta las diferencias en la metabolización y excreción renal de xenobióticos entre adultos y lactantes de muy corta edad (menores de 16 semanas)

Valores de exposición aguda

Los siguientes valores están basados en la cantidad máxima de producto que suelen consumir los lactantes:

  • Para los preparados para lactantes, se ha estimado un valor de 260 ml / kg peso corporal para la exposición a corto plazo (24 horas).
  • Para los preparados de continuación, generalmente no consumidos por los lactantes menores de 16 semanas, la EFSA ha fijado un valor de 140 ml / kg de peso corporal.

Conclusión

La EFSA concluye que las concentraciones de cereulida superarían los niveles seguros (ARfD: 0,014 μg/kg peso corporal y día) en preparados para lactantes reconstituidos (líquidos) con contenidos de cereulida superiores a:

preparados para lactantes: 0,054 μg/l

preparados de continuación: 0,1 μg/l

6. Prevención y control del riesgo

6.1. Cadena Alimentaria

En las explotaciones, durante el sacrificio y la transformación de los alimentos, es importante aplicar las Buenas Prácticas de Higiene y los sistemas de autocontrol basados en el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC).

Tratamientos de inactivación

El principal tratamiento de inactivación de las esporas de B. cereus durante la transformación de los alimentos es la esterilización, método de control más efectivo contra las esporas de B. cereus debido a que los tratamientos térmicos convencionales (cocción y pasteurización) no son suficientes.

A pesar de que las bacterias y sus esporas se eliminan con la esterilización, es muy difícil eliminar la toxina cereulida formada ya en el alimento debido a su gran termoestabilidad, y es necesario aplicar esterilización a altas temperaturas en los alimentos procesados.

El tratamiento principal para inactivar bacterias, esporas y toxinas es:

Esterilización a altas temperaturas:

140ºC

durante 45 segundos

6.2. Hogar

Muchos de los brotes de toxiinfección alimentaria por B. cereus se producen en el hogar por la inadecuada conservación de los alimentos. Si se mantienen los alimentos cocinados a temperatura ambiente durante largo tiempo (por encima de 5 °C en el caso de alimentos fríos o por debajo de 57 °C en alimentos calientes), las esporas germinan y se multiplican llevando a niveles altos de la bacteria o a la formación de sus toxinas en el alimento.

Por consiguiente, es recomendable seguir ciertas buenas prácticas de higiene en la preparación y conservación de los alimentos, especialmente en alimentos que vayan a consumirse crudos o platos preparados ya cocinados:

En el hogar, las medidas para su prevención son las siguientes:

Las 5 claves de la OMS para seguir unas buenas prácticas de higiene y manipulación en la preparación y cocinado de los alimentos:

Usar agua y materias primas seguras.

Lavar bien con agua corriente las frutas y hortalizas que vayan a consumirse crudas.

Mantener los alimentos a temperaturas seguras.

Refrigerar los alimentos a temperaturas inferiores a 6°C para limitar el crecimiento potencial de B. cereus en alimentos susceptibles a la contaminación por dicha bacteria.

Mantener la limpieza con la consiguiente desinfección de las superficies, utensilios y tablas para cortar.

Contaminación cruzadaSeparar alimentos crudos y cocinados para evitar la contaminación cruzada.

cocinar competamenteCocinar completamente los alimentos (70ºC) y mantenerlos calientes hasta su consumo.

Tras el consumo de los alimentos, refrigerar los excedentes lo antes posible (<5ºC) y consumirlos en 24 horas, previamente recalentados.

Las autoridades de referencia de Seguridad Alimentaria recomiendan otras pautas a tener en cuenta:

frio transporte

Mantener la cadena de frío durante el transporte, especialmente de los alimentos crudos susceptibles de ser contaminados con virus.

Cumplir las indicaciones de tiempo y temperaturas de conservación, así como la fecha de caducidad que figuran en el etiquetado de los alimentos.

No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, sino en la parte baja del frigorífico.

7. Límites legales

Las empresas alimentarias deben cumplir los criterios microbiológicos establecidos para Bacillus cereus en los alimentos de mayor riesgo (preparados deshidratados para lactantes y alimentos dietéticos deshidratados destinados a usos médicos especiales para lactantes menores de 6 meses) en el Reglamento (CE) 2073/2005, DE LA COMISIÓN de 15 de noviembre de 2005 relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios y sus posteriores modificaciones, así como las medidas de higiene generales y específicas contempladas en el Reglamento (CE) no 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios y sus posteriores modificaciones.

Categoría de alimentos

Microorganismo

m

M

Fase en la que se aplica el criterio

Acción en caso de resultados insatisfactorios

Preparados deshidratados para lactantes y alimentos dietéticos deshidratados destinados a usos médicos especiales para lactantes menores de seis meses

Presunto Bacillus cereus

50 ufc/g

500 ufc/g

Final del proceso de fabricación

Mejoras en la higiene de la producción. Prevención de la recontaminación. Selección de las materias primas

Tabla 1. Límites microbiológicos de Bacillus cereus

Actualizado el 11/05/2026