Objetivos de desarrollo sostenible
El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva Agenda de desarrollo sostenible (ODS). Cada objetivo tiene metas específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años.

Gran parte de los objetivos están directa o indirectamente relacionados con el objetivo de lograr la sostenibilidad del sistema agroalimentario:

Busca poder asegurar la seguridad alimentaria de las futuras generaciones mediante profundas reformas en la agricultura, silvicultura y acuicultura, que redunden en un sistema agrario y alimentario capaz de proveer a toda la población mundial, asegurando a su vez que los recursos naturales seguirán disponibles para las futuras generaciones.
El sector de la agricultura es el mayor empleador del mundo y proporciona medios de vida al 40% de la población mundial actual.

La disponibilidad de agua libre de impurezas y accesible para todos es una base esencial para la sostenibilidad del planeta.
Aproximadamente el 70% de todas las aguas extraídas de los ríos, lagos y acuíferos se utilizan para el riego de cultivos.

Se basa, entre otros, en fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía; entre los que se incluyen los necesarios para el sector primario; y la creación de empleos ecológicos. La degradación de la tierra, la disminución de la fertilidad del suelo, el uso insostenible del agua, la sobrepesca y la degradación del medio marino están disminuyendo la capacidad de la base de recursos naturales para suministrar alimentos.
El sector de la alimentación representa alrededor del 30% del consumo total de energía en el mundo.

Se centra en la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, consiguiendo que los países puedan tener una actividad económica más sostenible y más respetuosa con el medio ambiente.
El sector agroalimentario es responsable del 22% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero.

En la actualidad, existe un continuo deterioro de las aguas costeras, debido a la contaminación y la acidificación de los océanos, que está teniendo un efecto adverso sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad, y que también está afectando negativamente a la pesca de pequeña escala.
Los océanos sirven como la mayor fuente de proteínas del mundo. Más de 3.000 millones de personas dependen de los océanos como fuente principal de proteínas.

La deforestación y la desertificación, provocadas por las actividades humanas y el cambio climático, suponen grandes retos para el desarrollo sostenible. El 30.7% de la superficie terrestre está cubierta por bosques y estos, además de proporcionar seguridad alimentaria y refugio, son fundamentales para combatir el cambio climático, pues protegen la diversidad biológica. Al proteger los bosques, también podremos fortalecer la gestión de los recursos naturales y aumentar la productividad de la tierra.
Se pierden 12 millones de hectáreas cada año (23 hectáreas por minuto) a causa de la desertificación.
ONE HEALTH
Actualizado el 30/10/2025
