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Alergias alimentarias

¿Qué son?

La «alergia alimentaria» es una reacción adversa o respuesta alterada del sistema inmunológico de una persona ante la ingestión, contacto o inhalación de un alimento o ingrediente alimentario, incluso en muy pequeñas cantidades (trazas).

Las sustancias causantes de las alergias no son los alimentos en sí mismos, sino algunas proteínas u otras sustancias que forman parte de su composición, que se denominan alérgenos. Ante el fallo inmunológico del organismo, se producen anticuerpos frente al alimento, llamados inmunoglobulina E (IgE). Cuando la persona vuelve a ingerir el alimento, el alérgeno se une a la IgE, segregando sustancias químicas, como la histamina, y otras sustancias inflamatorias que son las responsables de los síntomas de las alergias.

Efectos en la salud humana

Las reacciones ante una alergia alimentaria se producen de forma muy clara, definida e inmediata, mientras que en la intolerancia alimentaria el proceso se produce de forma más discreta y prologando en el tiempo.

Síntomas

Las reacciones alérgicas suelen aparecer en las dos horas siguientes a la ingestión, contacto o inhalación del alimento o ingrediente, y generalmente en los primeros 30- 60 minutos. La gravedad de los síntomas depende de la cantidad de alérgeno ingerido, de la sensibilidad de la persona alérgica y de la reactividad del órgano afectado, y pueden durar días. Existen otros factores que agravan las reacciones adversas a los alimentos, como el ejercicio físico, los analgésicos, el alcohol, el asma o las infecciones respiratorias.

La mayoría de las reacciones alérgicas a los alimentos son relativamente leves, presentándose habitualmente los siguientes síntomas:

  • Cutáneos (más frecuentes): urticaria, prurito, enrojecimiento de la piel, dermatitis, inflamación de labios, boca, lengua, cara y/o la garganta (angioedema).
  • Digestivos: náuseas, vómitos, cólicos, diarrea, picor de boca y garganta, hinchazón y dolor abdominal.
  • Respiratorios: rinitis (moqueo, congestión y/o estornudos), asma (dificultad respiratoria), tos y sibilancia.

  • Anafilaxia: reacción alérgica generalizada que aparece a los pocos minutos tras la ingestión del alimento, incluso en pequeñas cantidades (trazas) de éste, y progresa muy rápidamente afectando a todos los órganos: prurito generalizado, urticaria, angioedema, edema laríngeo, broncoespasmo, dolores abdominales, vómitos, diarrea, arritmias cardíacas e hipotensión.
  • Shock Anafiláctico: Si no se administra inmediatamente adrenalina para abrir las vías respiratorias, se puede llegar al shock anafiláctico que produce descenso brusco de la tensión arterial y parada cardiaca.

Prevención

La manera de prevenir alergias alimentarias es evitar el contacto, ingestión o inhalación del alimento o ingrediente del alimento causante de la reacción alérgica.

No existen medicamentos ni vacunas disponibles contra las alergias alimentarias, por lo que ante una alergia se prescribe dieta de eliminación, es decir, la eliminación estricta de la dieta del alimento implicado en la alergia. Los antihistamínicos o corticoides tratan los síntomas en el caso de producirse una reacción alérgica, pero no curan la afección.

A pesar de que esta recomendación parece sencilla, una correcta dieta de exclusión supone una vigilancia continua, con objeto de evitar la exposición a alérgenos presentes y ocultos en la cantidad de alimentos procesados existentes en el mercado.

Los fabricantes de productos alimenticios están obligados a declarar los ingredientes susceptibles de causar alergias e intolerancias alimentarias claramente en la etiqueta de los alimentos envasados y no envasados, de acuerdo al Reglamento (UE) 1169/2011.

“Es fundamental leer la etiqueta de los alimentos para identificar el alimento o aditivo que provoca la reacción adversa, y en el caso de que lo contenga, no se debe consumir”

Actualizado el 06/03/2026